Día 4: Bath y despedida de Oxford
Miguel Julián
por Miguel Julián
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Después de pasar la primera “medio mala noche” por aquí debido a la sinfonía que había en esa habitación (solución: iPhone + auriculares + Dark Tranquillity, un clásico y a dormir como un tronco), ha llegado la mañana.

La verdad es que habíamos hecho bastante piña en la habitación (salvo un borde de narices que llega, dice “hola” y se mete a dormir…) y la mañana ha sido una mañana de despedida. Como me decían por Twitter parecía un chiste: “esto que van un brasileño, un francés, un americano, un alemán, un hindú y un español en una habitación y…”, pero un chiste divertido de opiniones muy diversas que discutimos en largas veladas. Religión, idiomas, nacionalismos, armas, … Y la diferencia de edades y culturas daba mucho juego. Todo el mundo escuchaba con atención, da igual quién fueras, tenías algo que aportar. La mañana era la despedida de ese grupo, la mayoría nos íbamos. Unas fotos y hasta más ver, mucha suerte.

Desayuno tranquilo con un poco de lectura en la estación de autobuses, y a las 10 rumbo a Bath. ¿Lo más reseñable de la ciudad? Para mí la caminata hasta el hostal YHA. No está muy lejos del centro, pero tiene una cuesta que “a buen ritmo y sin peso” me ha llevado 10 minutos y una sudada de las que hacen época (con la mochila grande no sé cuánto me habrá costado, ¿20 minutos?). De hecho luego he visto una señal que indicaba que la pendiente era del 11% (yo creo que había cachos peores, y otros mejores). Pero la ciudad, ¿qué tiene?

Si en Japón la cosa eran templos, pagodas y campanas; aquí en el UK la cosa va de iglesias, calles comerciales y pintorescas, puentes y jardines. La verdad es que con los buenos días que están saliendo los jardines se agradecen. Fresquitos, con sus sombritas y normalmente con buenas vistas. Aquí en Bath había que ver la Abadía de Bath, las termas romanas, parques, calles comerciales y pintorescas, un puente al estilo del de Florencia (con casas/tiendas a los lados) y unos grupos de edificios grandes en forma de circo y de semi-circo. A todo eso le he añadido la visita al museo de astronomía y casa donde vivió Herschel (descubridor de Urano).

De nuevo robo a mano armada para ver las termas (nada muy nuevo si has estado en Roma). Me esperaba un poco más, pero la verdad es que me ha gustado la comparación mental que he hecho entre unas termas de hoy en día como las que disfruté en Budapest y las que se habían montado ahí los romanos (la diferencia: en lugar de templo, en Budapeste había un bar…).

Lo edificios circulares… pues nada mega especial. Curiosos. La abadía algo más chula, pero vamos, quitando el techo… nada mega especial. El puente con mucho menos encanto que el de Florencia (de hecho no te das cuenta de que es un puente hasta que lo cruzas (si vas por el lado que he ido yo, de este a oeste). Es parecido a lo del circo y semi-circo. Si alrededor no hubiera nada, se vería más espectacular, pero en mitad de la ciudad no puedes apreciar bien la estructura (tal vez el semi-circo es más impresionante porque tiene un gran parque en la parte interior -y es más grande-).

Respecto a la vida. Bien. Hoy me encuentro excepcionalmente cansado. Intento llevar una dieta más o menos variada mezclando ensaladas, bocatas de varios tipos y frutas (ya sea en piezas o en zumos). De hecho hoy iba comprarme unas manzanas cuando he visto un zumo llaado “Copella” que reza: cada litro viene de 3 libras de manzanas cogidas a mano. Caro (hoy he ahorrado, jejeje), pero sabe a puñetera manzana (de hecho me recuerda a las manzanas asadas de mi agüela). Si bebes mucho de golpe parece que te empachas y no se saborea. Pero de trago en trago es maravilloso.

No creo que me vaya mañana a los baños termales de Bath, así que seguramente me iré directamente rumbo a Manchester (ahora buscaré horarios). Allí espero pasar unos pocos días (2-3) y usarlo como cuartel general para visitar Liverpool. De paso estaré con mi muy gran amigo y compañero de batallas, el señor A (esto de poner iniciales tiene copyright).

Creo que es el cansancio. Pero Bath me ha decepcionado un poco. Todo por faltar a ese “low expectations”.

Hasta más ver :)